El pueblo vikingo, ¿origen de la metrosexualidad?

De todos los pueblos surgidos a lo largo de la historia el pueblo vikingo es, sin duda, el más guerrero y misterioso. Habitualmente se les caracteriza por aterrorizar los mares, destruir templos cristianos y secuestrar esclavos; sin embargo, los vikingos eran mucho más que temibles y sanguinarios asesinos. La leyenda negra que ha girado siempre en torno a este grupo étnico (formado por daneses, noruegos y suecos), no ayuda mucho a su aproximación.

Son varios los tópicos y errores históricos que se repiten continuamente, ¡ni siquiera conocemos con exactitud su aspecto! Siempre hemos imaginado a los vikingos tal y como las leyendas los describen. Y nos equivocamos, pues no usaban cascos con cuernos. Por el contrario, empleaban para protegerse cota de malla y cascos de hierro normales, funcionales y útiles para la batalla.

El pueblo vikingo era cuidadoso con su aseo personal

vicky el vikingo

Vickie el vikingo serie de animación germano/japonesa realizada entre 1972 y 1974. Fuente

Al mismo tiempo, otra de las particularidades más atribuida al pueblo vikingo de manera equívoca es la falta de higiene. Algo totalmente incierto.

A pesar de la creencia popular de tratarse de bárbaros salvajes, los vikingos eran cuidadosos con su aseo personal y además, mantenían unas estrictas normas higiénicas. Eran más limpios que el resto de los pueblos europeos de la época, quienes pensaron hasta casi finales de la Edad Media que el baño era un acto impuro, considerándolo como símbolo del pecado (1).

Pero aún hay más. Varias excavaciones llevadas a cabo en los últimos años, han revelado hallazgos que manifiestan costumbres higiénicas por parte del pueblo vikingo. Se han encontrado utensilios como: peines, cepillos de dientes rudimentarios, pinzas, limpiadores de uñas, bastoncillos de los oídos, navajas, etc. Además de tener constancia arqueológica de que eran expertos constructores de letrinas, llamadas “Casas de Baño”, donde disponían de agua caliente y saunas (2).

Tan rigurosos eran en su limpieza semanal, que su palabra para sábado Lørdag/Lördag significa, literalmente, “día de lavado”.

peine vikingo

Peine con estuche vikingo. Fuente

bastoncillo vikingo

Bastoncillo vikingo para los oídos ornamentado. Fuente

¿El origen de la metrosexualidad?

Investigaciones (3) realizadas por un grupo de expertos del  Museo Nacional de Copenhague exponen que, además de todo ello, los vikingos sentían atracción por la ropa de calidad y que, incluso, modificaban sus prendas a lo largo de su vida para estar a la moda.

Podríamos estar hablando de una de las sociedades que, pese a su reputación, más atendía a su apariencia física, asemejando mucho sus gustos y costumbres a los del siglo XXI. Así, los vikingos fueron, a su manera, los metrosexuales (4) de su época.

¡Que tiemble Beckham!

Se dice en la crónica atribuida a John de Wallingford que los daneses, gracias a su costumbre de peinarse el cabello todos los días, de bañarse todos los sábados y de cambiar regularmente su ropa, fueron capaces de minar la virtud de las mujeres casadas e incluso de seducir a las hijas de nobles para convertirlas en sus amantes(5)

La moda del pueblo vikingo, ¡está de moda!

vikingo

Imagen de la serie Vikingos. Fuente

Tanto hombres como mujeres vestían mantos llenos de plumas, o pieles, para los meses más fríos, sujetos con un alfiler o un broche de capa. Ellos vestían generalmente con pantalones de lana y camisas de lino, incorporando a veces una túnica sobre la camisa y cinturón alrededor de la cintura. Ellas portaban vestidos largos hechos de lana, parcialmente cubiertos por una túnica sujetada con dos broches.

En cuanto al calzado, estaba hecho de cuero suave, zapatos de piel de cabra o botas planas atadas con tiras de cuero.

Lo verdaderamente curioso es que ¡planchaban su ropa! Utilizaban para ello piedras lisas grandes o vidrio caliente para aplanar el tejido.

El look escandinavo

Al mismo tiempo que cuidaban su higiene y establecían patrones de moda, prestaban atención a su imagen personal. La estética del cabello era una cuestión muy apreciada. Según textos y crónicas de la época, los vikingos valoraban el cabello de color rubio y, dado sus particulares cánones de belleza, cuanto más morena era una persona, más fea se le consideraba. Así pues, eran rubios porque “teñían” sus cabellos.

El cronista árabe Ibn Fadlan (6), reveló en sus memorias cómo los vikingos blanqueaban sus barbas, y algunos también sus cabellos, con una pasta de amarillo azafrán, una especie de jabón muy fuerte a base de grasa de cabra y ceniza de haya que lo volvía de color pajizo (7).

En cuanto al estilo, llevaban looks muy cuidados y muy concretos tanto en la barba como en el cabello. Se afeitaban la mitad inferior trasera de la cabeza trazando una línea de oreja a oreja, como un tazón. La parte superior y delantera la llevaban larga, probablemente recogida en trenzas o nudos.

Por otro lado, el horizonte estilístico de barbas y bigotes también era muy amplio. Afeitadas, cortas, largas, muy largas, lisas, sueltas, trenzadas en una trenza, en dos, en tres o en muchas, de igual forma separadas en dos, en tres o en muchos mechones, con abalorios, perillas, bigotes largos y unidos a las barbas, bigotes cortos, bigotes retorcidos que acababan en punta (como Dalí), trenzados, con adornos, etc.

Sombra aquí y sombra allá, ¡maquíllate!

vikingo

Imagen de la serie Vikingos. Fuente

Aunque la documentación sobre este tema es escasa, conocemos sociedades anteriores a los vikingos que comenzaron a hacer uso del maquillaje y de primitivos tatuajes, pensemos por ejemplo en los egipcios.

Sabemos por crónicas de la época que los vikingos se maquillaban los ojos. Lo hacían tanto hombres como mujeres y empleaban algún tipo de pigmento oscuro para realzarlos.

Además, ellos mismos fabricaban su propio maquillaje a partir de barro, hierbas, minerales y grasa animal.

Se acabaron los prejuicios

Dicho esto, debemos quitarnos de la cabeza esa imagen del vikingo despeinado, sucio y  salvaje; la realidad es completamente contraria, eran una de las sociedades más limpias de su época.

vikingo

Imagen de la serie Vikingos. Fuente

Y no solo eso, las fuentes nos indican que los vikingos estaban preocupados también por otros aspectos alejados de la navegación, la ciencia o la conquista de nuevos territorios, eran unos verdaderos eruditos de la moda.

Vestían con llamativos colores, importaban de lejanos lugares prendas y telas lujosas, cuidaban su barba y su cabello, e incluso, lucían distintos looks según la época y la zona.

Es hora de eliminar ciertos estereotipos que han perdurado en el tiempo, convirtiendo al pueblo vikingo en unos indecentes bárbaros. Nada más lejos de la realidad.


Referencias 

(1) Durante la Edad Media los cristianos solían ducharse un par de veces al año. Lo hacían una vez en otoño y otra en primavera, coincidiendo con la llegada del frío y del calor.
(2)  Éstas se localizaban al lado de las granjas, y utilizaban un jabón que fabricaban a base de grasa animal.
(3) Noticia disponible en: http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-3072495/The-Vikings-FASHION-victims-Nordic-raiders-wore-colourful-clothing-pleated-skirts-delicate-jewellery-trends-changed.html
(4) El término metrosexual describe a un varón de la sociedad post-industrial urbana, que se caracteriza por un desarrollado interés por el cuidado personal, la apariencia y el estilo de vida sofisticado, marcado fuertemente por la cultura del consumo. El término es acuñado en 1994 por el periodista Mark Simpson.
(5) El cronista inglés John de Wallinford dejó constancia de muchos de los hábitos higiénicos del pueblo danés (así les llamaban los ingleses aunque fuesen nórdicos de otro país).
(6) Ibn Fadlan fue un escritor y viajero árabe que vivió en el siglo X, fue capturado por los vikingos y escribió una crónica contando sus costumbres.
(7) El historiador romano Plinio el Viejo ya registraba esta práctica entre los germanos siglos antes a Ibn Fadlan y añadía que se trataba de una práctica más usual entre los hombres que las mujeres. Parece ser que durante la Era Vikinga también fue así.

Bibliografía 

  • Bernárdez, E., 2002, Los mitos germánicos, Ed. Alianza Enayo, Madrid.
  • Hall, R., 2008, El mundo de los vikingos, Ed. Akal Grandes Temas, Madrid.
  • Jones, G. A., 1968. History of the Vikings, Oxford: Oxford University Press, Londres.
  • Oxenstierna, E. G., 1977, Los vikingos, Ed. Caralt, Barcelona.
  • San José Beltrán, L., 2015, Quienes fueron realmente los vikingos, Quarentena Ediciones, Barcelona.
  • Sturluson, S., 2002, Textos Mitológicos de las Eddas, Miraguano Ediciones, Madrid. (Trad. Enrique Bernárdez)
  • Velasco, M., 2012, Breve historia de los vikingos, Ed. Nowtilus, Madrid.

Lucía López Minguez

Graduada en Humanidades por la Universidad de Castilla-La Mancha. Máster en Historia del Arte Contemporáneo español por la UCM y Máster en Formación del Profesorado en la Universidad Alfonso X el Sabio de Madrid. Apasionada de la Historia en general y del Arte en particular. Proyecto de Tesis "La Memoria Histórica en España"

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