Elisabeth: una emperatriz de leyenda y mito

Confesiones de Isabel de Baviera (Sissi) a su profesor griego, Constantin Christomanos, 1891. (1)

No me quedó otro remedio que vivir

como una ermitaña. En el gran mundo

me persiguieron y me juzgaron mal, me

hirieron y me calumniaron tanto… Y sin embargo,

Dios, que ve en mi alma, sabe que

jamás le hice daño a nadie.

Emperatriz Elizabeth. Fuente: http://www.gogmsite.net/early_victorian_-_1837_-_18/empress_elisabeth_of_austri_2/empress_elisabeth_of_austri/1865-sisi-by-franz-xaver-wi.html

Retrato de la emperatriz Elizabeth por Winterhalter. Fuente

Seguramente has escuchado algo de Sissi o has visto las mil y una películas ñoñas que parecen un cuento de hadas. Esto es lo que se ha creado en torno al personaje, pero no tiene nada que ver con la persona. ¿Conoces realmente la vida de Sissi? ¿Sabes que odiaba los palacios, la corte, que fue antimonárquica y antimilitarista, que tuvo un tatuaje o que le encantaba la cerveza? No te pierdas este interesante artículo donde te descubrimos la verdadera vida que vivió esta emperatriz.

Isabel de Baviera o Sissi nace el 24 de diciembre de 1837, fruto del matrimonio formado por la princesa Ludovica de Wittlesbach y su primo segundo Maximiliano de Baviera. Es el “regalo de Navidad”, según su padre, para este matrimonio de conveniencia del que nacerían diez hijos, dos de los cuales morirían al poco de nacer. Sissi disfruta de su infancia y adolescencia en el castillo de Possenhofen (Baviera, Alemania) (2). De su padre hereda el amor por la naturaleza y la pasión por los caballos y la equitación; de su madre, el cariño hacia las personas y la humildad. Su vida está alejada de las normas imperiales en un hogar donde reina la libertad y donde todos la conocen familiarmente como Sissi (el nombre de Sissi también se ha utilizado con fines comerciales).

Esta tranquilidad se ve alterada en el verano de 1853 cuando Sissi, su madre y su hermana Elena son invitadas por su tía, la archiduquesa Sofía, a Bad Ischl (estación termal, Austria). El objetivo de la archiduquesa es que Elena, una mujer bella, discreta y con dominio del francés, se convierta en la prometida de su hijo, pero ¿sucedió así? No. Francisco José se siente atraído por Sissi, y desde ese momento hará todo lo posible por convencer a su madre para que sea ésta su esposa. Y eso sucede: en un baile el emperador elige a Sissi delante de todos los invitados para dejar clara su preferencia (3).

La ostentosa boda imperial se celebra el 24 de abril de 1854 en Viena, cuando el emperador tiene 24 años. Sissi, con apenas 16, pierde su bien más preciado: la libertad; pasa de ser un alma libre corriendo por sus montañas a tener una vida enjaulada entre el lujo y una estricta corte ultraconservadora. Desde ese momento también pasa a ser conocida como la emperatriz Elisabeth, siendo llamada Sissi sólo en su entorno más íntimo. Su peor enemiga en palacio es su tía-suegra la archiduquesa Sofía, que se convierte en su sombra, llegándose a hacer cargo de la educación de sus nietos.

La vida de Sissi en la corte es dura: se siente sola, observada, sin adaptarse al rigor y despreciando a la aristocracia vienesa. De hecho, en su primera cena en el palacio imperial de Hofburg pidió cerveza en lugar de vino y causó un gran revuelo:

-“Has escandalizado a todo el mundo comportándote como una lugareña bávara… la cerveza no es bebida para una emperatriz, por lo menos en público”, reprendía la archiduquesa Sofía en uno de sus desencuentros.

-“Si no me quiere tal y como soy lo siento mucho, pero no voy a cambiar”, respondía Sissi haciendo alarde de su carácter (4).

Sala de gimnasio y baño de la emperatriz en el palacio de Hofburg. Fuente: https://www.wien.info/media/images/kaiserappartements-neu.jpg/image_gallery

Sala de gimnasio y baño de la emperatriz en el Palacio de Hofburg (Viena). Fuente

En cuanto a los asuntos de Estado, el emperador nunca le consulta nada a Sissi, quien es reina de Hungría, Croacia, Bohemia, Eslovenia, Lombardía, Venecia y Dalmacia, entre otros lugares. Vive ajena a la situación que atraviesa Austria: amenazada por la hambruna, la guerra y la unidad del Imperio. Todo era consultado a la archiduquesa Sofía, “emperatriz a la sombra”. La única intervención que podemos considerar en el ámbito político por parte de Sissi es la unión del Imperio de Hungría, a cuyos habitantes siempre les mostrará un amor especial.

Isabel y Francisco José tuvieron cuatro hijos: Sofía –murió con dos años por tifus-, Gisela, Rodolfo y Mª Valeria. Sissi no puede hacerse cargo de la educación de sus tres primeros hijos, ya que es su suegra la encargada de ello, eligiendo a las amas de crías y demás miembros.

Hasta aquí todo hace referencia a la vida de una emperatriz cuyo desapego a la corte acabaría condenándola al olvido, pero ¿por qué es Sissi tan conocida? La leyenda y el cine se han centrado más en sus problemas alimenticios y en sus obsesiones por la belleza. Una mujer obcecada en no pesar más de 50 kg y mantener una cintura de 47 cm, con una altura de 1,72 cm; con una melena que llega hasta los tobillos, lavada cada tres semanas con una mezcla de jabones y esencias y cuyo peinado requiere tres horas diarias –tiempo que aprovecha para leer y escribir- además de otras tres para vestirse (5). En su obsesión por la higiene instaura un cuarto de baño propio en el palacio de Hofgburg. Para mantener su figura esbelta realiza peligrosos ayunos y se pone un corsé que le provoca ahogos y sofocos. Padece anorexia y bulimia, y lo que los expertos definen como anorexia nerviosa (6). Es una gran amante de los caballos y una de sus grandes pasiones es la equitación: es capaz de resistir seis horas sobre su silla de montar y recorrer 200 km en un día.

Su hijo Rodolfo –heredero del Imperio- tiene desde pequeño una severa educación militar que le provoca trastornos psíquicos y pesadillas. Es tras la muerte de su hija Sofía cuando Sissi se da cuenta de que sus hijos la necesitan, y descubre que Rodolfo no es un niño feliz y que está sometido a duros ejercicios físicos (pasa hambre, duchas de agua fría…). Entonces decide hacer frente a su suegra y encargarse de la educación de sus hijos eligiendo a maestros intelectuales liberales (7).

Asesinato de Sissi en Ginebra (1898). Fuente: http://www.knerger.de/assets/images/sisitod.jpg

Asesinato de Sissi en Ginebra (1898). Fuente 

¿Cuál fue uno de los golpes más duros de su vida? La muerte de su hijo Rodolfo en 1889, que se suicidó junto a su amante en el dormitorio de un pabellón de caza con treinta años. O eso intentaron hacer creer a la población en un momento en el que la monarquía corría peligro (está supuestamente probado que fue asesinado y lo ocultaron porque había un complot para eliminar la monarquía) (8). A partir de este momento Sissi siempre va de negro y sin joyas –las reparte entre sus hijas y sus damas-. Tras la boda de su hija Mª Valeria es cuando decide alejarse de todo, comprándose un barco y viajando por los mares sin ningún rumbo fijo. Se tatúa un ancla en el hombro. Huye de su dolor y de todos sus males hasta que es asesinada en 1898 en Ginebra por Luigi Lucheni quien le clava un estilete: un pobre hombre que pretende que su nombre sea conocido por el mundo y cuyo objetivo es asesinar a Enrique de Orleans (9). Ella quiere ser enterrada en Corfú junto al mar, pero ni esa voluntad se le concede: descansa con los Habsburgo en contra de su deseo.

Por tanto, debemos olvidar la leyenda rosa en torno al personaje de Sissi y comprender que sufrió: sus dos hijos murieron, además le impidieron verlos y educarlos; así que más que un cuento de hadas fue una pesadilla. Desde el primer momento que conoce la vida imperial se niega a obedecer órdenes, lo que causa un enorme revuelo en una corte muy conservadora; por ello, gran parte de su vida viaja fuera de Austria. Se trató de una mujer que rompió con los moldes de su época: gran admiradora de las óperas de Verdi, gran lectora con mucha de la obra de Rousseau, Heine, Schopenhauer o Shakespeare, con total dominio del inglés, francés y aprendiendo húngaro –sentía gran admiración por sus habitantes-. Sissi y Francisco José mantuvieron un matrimonio de 44 años en los que ninguno deja de amarse, a pesar de vivir separados por sus ansias de libertad. Un amor que duró hasta la muerte.

Desearía dejar este mundo como el pájaro que echa a volar y desaparece en el éter. Como el humo que se eleva, voluta azul ante nuestros ojos que, al cabo de un instante, ya no está. Y si un día debo morir, tumbarme en la playa y que mi última mirada pueda volverse hacia mi querido mar…

Elizabeth (10)


Referencias

(1) Cerro Jiménez, 2012, p. 2.

(2) Queralt del Hierro, 2016, pp. 9-65.

(3) Hamann, 1989.

(4) Morató, 2015, p. 44.

(5) Guerra Tapia, 2013, pp. 28-29.

(6) Benigno Freire, 2005, pp. 54-57.

(7) Morató, 2015, pp. 74-75.

(8) Ferrer Valero, 2016, pp. 48-57.

(9) Caso, 2002, p. 161.

(10) De Habsburgo, 2008, p. 253.


Bibliografía

  • Caso, A., 2002, Elizabeth, emperatriz de Austria-Hungría o el hada maldita, Planeta, Barcelona.
  • Cerro Jiménez, S., 2012, “La emperatriz melancólica”, Grafología y documentos históricos. Disponible en: http://www.sandracerro.com/files/Articulos/artic-grafohistorica/sissi.pdf [3/08/2016]
  • Ferrer Valero, S., 2016, “Rodolfo de Habsburgo el hijo de Sissi y el misterio de Mayerling”, Clío: Revista de historia, 175, pp. 48-57.
  • Freire Pérez, J.B., 2005, “El síndrome de Sissi”, Nuestro tiempo, 615, pp. 54-57.
  • Guerra Tapia, A., 2013, “Sissi emperatriz o el abuso de la belleza. Anorexia, bulimia, vigorexia y tricososmetomanía”, Más Dermatología, 20, pp. 28-29.
  • Habsburgo de, C., 2008, La maldición de Sissi, La esfera de los libros, Madrid.
  • Hammann, B., 1989, Sissi: emperatriz contra su voluntad, Editorial Juventud, Barcelona.
  • Morató, C., 2015, Reinas malditas, Plaza&Janés, Barcelona.
  • Queralt del Hierro, Mª P., 2016, La sombra de Sissi, Stella, Madrid.

Amelia Agea

Licenciada en Historia del Arte. Máster en Arquitectura y Patrimonio Histórico. Soy una apasionada del patrimonio (la relación entre el pasado y presente). Me interesa la historia de la arquitectura y sus intervenciones, los cambios urbanísticos, la historia de las mujeres... "No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños" Cicerón.

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