Túpac Amaru II héroe y libertador del Perú frente al Imperio español

Siempre pensamos que los revolucionarios y los héroes han sido semidioses, varones y occidentales. Sin embargo, en el Virreinato del Perú, antes de que comenzaran las independencias en el Nuevo Mundo, hubo un cacique (1), de origen inca, que luchó en favor de sus semejantes y rompió con la lealtad y obediencia que tenía al glorioso y arruinado Imperio español. Todo un valiente, o un temerario, según se mire (2).
Su nombre fue Túpac Amaru II (3). Dicho personaje, un héroe en el Perú actual, estuvo casado con la zamba (4) Micaela Bastidas (5), que no fue solamente su único amor, sino su principal y fiel compañera en la famosa rebelión que llevaron a cabo desde Cuzco (6), y que terminó con numerosas traiciones, muertes violentas y cuerpos mutilados. Así se forjó la leyenda de dos héroes nacionales.

Super felices “jugando a las casitas”, pero cansados de tanto abuso

Túpac Amaru

Túpac Amaru II. Fuente

Todo empezó durante el reinado del “mejor alcalde de Madrid”, cuando Túpac Amaru y Micaela se casaron, total y absolutamente enamorados, aunque parezca mentira. Él era un comerciante y un respetado cacique (7). Ella era una jovencita (8) de extraordinaria belleza, carácter e inteligencia, aunque analfabeta (9). Debido a que él si estaba bien educado, se encargó de que ella aprendiese a leer y a escribir. Tuvieron tres hijos.

Su vida en pareja parecía idílica, sin embargo, las circunstancias que los rodeaban no lo eran tanto. De hecho, la realidad indígena era deplorable: eran súbditos del Reino de Castilla, es decir, en teoría unos privilegiados, pero en realidad eran tratados como esclavos y vivían, la mayoría de ellos, en la más absoluta pobreza. Túpac Amaru era consciente de ello y denunció todos los abusos a los que estaban sometidos los indígenas y pidió que ya no trabajaran en las minas, pero fue, para variar, ignorado; sin embargo  no fueron los únicos motivos (10).

Es por ello que empezó en Cuzco, junto con Lima las ciudades culturales más importantes del Virreinato, la más que conocida Gran rebelión, dirigida por él mismo y que daría lugar a numerosas rebeliones y la posterior independencia de la América hispana.

¡A la horca con el “españolito” que nos quiere explotar!

Todo comenzó cuando Túpac Amaru II, con el apoyo de Micaela (11) ejecutó en la horca a un corregidor (algo así como un alcalde, para que nos entendamos) (12). En venganza, el ejército español quería capturar a Túpac Amaru y a su esposa. Ante tal amenaza ambos, en lugar de huir o esconderse, decidieron luchar hasta la muerte. ¡Con un par! Sin embargo, sus seguidores, principalmente indígenas (13), no tenían armamento, así que tuvieron que utilizar hondas y piedras para defenderse. ¡A lo bruto! Un ejército de marginados enfrentándose a todo un Imperio. ¡Algo inaudito!

Micaela Bastidas

Micaela Bastidas. Fuente

En esta rebelión, Micaela Bastidas fue la principal colaboradora de su esposo (14). De esta manera, no tomaba casi ninguna decisión sin consultarla antes con ella (15). Su carácter duro y decidido no era frecuente en una mujer porque recordemos que el sexo femenino debía ser frágil, dulce, angelical y servicial. Las batallas eran cosas de hombres.
La rebelión llegó a gran parte del territorio americano (16) y Túpac Amaru fue reconocido como “rey de América”, un apodo bastante arriesgado. No obstante, su rebeldía saldría muy cara. Muchos de sus compañeros fueron ejecutados, su indumentaria indígena prohibida y las pinturas de sus antepasados incas fueron retiradas (17). Borrar su pasado fue más doloroso que la propia muerte.

We can be heroes, just for one day. La muerte de Túpac Amaru

Muerte Túpac Amaru

Muerte de Túpac Amaru II. Fuente

Un año después, y tras ser traicionado por su compañero indígena Francisco de Santa Cruz (18), Túpac Amaru II, su esposa y dos de sus hijos serían ejecutados en la plaza principal de Cuzco, de una forma cruel y espeluznante.

Ataron las muñecas y los tobillos de Túpac Amaru a los extremos de cuatro cuerdas. Por otro lado, ataron los extremos contrarios a cuatro caballos que tiraron hasta que sus huesos se rompieron, y Túpac Amaru quedó desmembrado (19). Después, sus restos fueron quemados y esparcidos por la ciudad (20).

Micaela Bastidas recibió una paliza de muerte. En primer lugar, le asestaron numerosas patadas en los pechos y en el estómago. Posteriormente, fue ahorcada y descuartizada. Vaya, ¡que se encargaron de que no quedase de ellos ni rastro! (21).

Micaela Bastidas

Muerte de Micaela Bastidas. Fuente

Al menos, el matrimonio sirvió de inspiración para muchos caciques indígenas que se rebelaron contra el Imperio (22). En el Perú contemporáneo consideran a Túpac Amaru II, precursor de lo que sería su independencia (23), aunque hay discrepancia respecto a que esta afirmación sea real o no (24). No obstante, se creó a un héroe y, por qué no, a una heroína, que sirven de inspiración y que son respetados y admirados por el pueblo de Perú (25).


Bibliografía y referencias

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EugeniaCiruela

Licenciada en Humanidades e Historia por la Universidad de Cádiz, experta en Gestión Cultural, Máster en Estudios Hispánicos por la Universidad de Cádiz y Estudios Americanos por la Universidad de Sevilla. Becaria de formación en biblioteca en la Universidad de Sevilla y estudiante del Máster en Género, Identidades y Ciudadanía por la Universidad de Cádiz y Doctorando en Historia, especialidad en Historia de América, por la Universidad de Sevilla . Mis intereses son la Historia de las Mujeres, Historia de América, Historia Moderna, Arte, Política, Literatura y Cine.

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